• Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • (+571) 300 2628

Como lo mencioné antes, lo que pensamos seria un cruce terminal, se convirtió en una buena posibilidad, ya que las hembras LIMBRA (Limousin x Brahman) se adaptaron a Cabuyaro igual que las Brahman, pero producían mucha mas leche y levantaban crías de mejor peso, gracias a mayor habilidad materna.

Para seguir adelante con el programa surgieron muchas alternativas:

  • Cruzar con Brahman. Lo hicimos sin mayor esfuerzo y las 3/4 Brahman mostraban buen desarrollo, pero de seguir así terminaríamos en Brahman, perdiendo el Limousin y su vigor híbrido. Adicional perdíamos Bos taurus, que era una garantía de calidad de carne, en especial en el mercado internacional.
  • Cruzar con razas criollas colombianas. Consideramos tres: Romosinuano, San Martinero y Chino Santandereano. Las tres eran interesantes y yo había tenido experiencia con San Martinero y Romosinuano. Lo que nos detuvo fue el poco apoyo que podíamos recibir de los criadores de estas razas y la falta de un programa gubernamental serio de mejoramiento sistemático de las mismas.
  • Las razas Europeas y Británicas no se adaptaban bien al trópico. Nuestras experiencias con Angus y otras razas nos indicaban poca adaptación para monta en potrero.
  • Finalmente llegamos a dos razas: La Bonsmara y la Senepol. Las dos razas es posible que tengan ancestros comunes, por ser ambas originarias de África, una de Senegal en el áfrica occidental y otra en Sudáfrica. Fue el prestigio de Jan Bonsma, quien ayudo a inclinar la balanza a favor del Bonsmara y la coincidencia de criterios que buscaban juzgar las razas de carne por su eficiencia y adaptación y no por su fenotipo. De Jan Bonsma nos hablaron varios ganaderos en Colombia, supimos que había estado en el país invitado por ASOCEBU y que había recorrido el mundo dando conferencias sobre genética, cruzamientos y aprovechamiento de los recursos propios de cada país.
  • Nuestra siguiente dificultad fue conseguir el material genético y traerlo a Colombia, donde no existe un protocolo con Sudáfrica. Encontramos en la Argentina a un fanático de la raza Bonsmara, el Sr. de las Carreras, Veterinario argentino quien había vivido en Sudáfrica y quien nos ofrecía embriones y semen de la raza. El me puso en contacto con el ganadero Benjamín Rocha (q.e.p.d), quien también lo había contactado interesado en importar esta raza a Colombia
  • Benjamín e Inés Elvira Támara me contaron que habían estado en Sudafrica en una excursión de ganaderos colombianos liderados por el Zootecnista Alvaro Restrepo, que habian conocido la raza y que lo que más les había impresionado fue la terneza de la carne, en la cena que los criadores de Bonsmara habían ofrecido a la delegación de Colombia. El quería cruzar sus vacas Brahman con Bonsmara para mejorar la terneza de la carne. De las Carreras, el proveedor argentino tenia 59 embriones en existencia y acordamos que else quedaría con 29, yo con 29 y sortearíamos el sobrante.                  
  • Así, a mi nombre, los logramos importar oficialmente al país. Había llegado la raza Bonsmara a Colombia.